Ebook, todo sobre libros electrónicos

Cómo descubrí el mundo del ebook

Hoy me he puesto nostálgico y me ha dado por recordar cómo me inicié en el tema de los ebooks.

La verdad es que fue por casualidad. Navegando por la red topé con un blog (no recuerdo cuál) en el que su autor hablaba de que se había comprado un gadget para poder leer libros.

Cómo descubrí el mundo del ebook

Lo que me llamó la atención es que se trataba de algo nuevo, un dispositivo con tinta electrónica. Por aquella época los lectores de ebooks eran unos grandes desconocidos. De hecho no se vendían en nuestro país.

Animado por lo que leí en aquel blog me decidí a comprar mi propio lector de libros electrónicos. Antes hice una pequeña investigación, para enterarme un poco de qué opciones había y cómo funcionaba el mundillo.

En España no había modelos “oficiales a la venta. Si te querías hacer con un ebook necesitas:

  • Comprarlo en el extranjero. A empresas poco conocidas y con el riesgo de tener que pagar un sobreprecio en la aduana.
  • Comprarlo en algunas pequeñas tiendas que los importaban.

Lo más sensato parecía adquirirlo en una tienda, para antes poder verlo en persona. Tened en cuenta que nunca había visto ninguno de estos gadgets, sólo conocía lo poco que pude encontrar en la red.

Pero como no vivo en una gran ciudad, la opción de adquirirlo a través de una tienda importadora no era una opción viable. Sólo quedaba arriesgarse a hacer el pedido online.

Así conseguí mi primer ebook

Hanlin, mi primer ebook¿Por qué digo “arriesgarse”? Porque el modelo que se recomendaba por aquella época era ruso, y entre que los dispositivos no eran conocidos, y las pocas referencias sobre el vendedor… pues desconfiaba.

Al final hice el pedido y todo salió perfectamente. No fue barato (en torno a 300 euros creo recordar) pero el vendedor cumplio perfectamente su parte y afortunadamente me encontré ante un profesional de calidad. Creo que el aparato en cuestión se llamaba Hanlin.

Recuerdo la emoción de descubrir el aparato, ir aprendiendo cómo funciona… tener en tus manos una tecnología completamente nueva. Meses más tarde una empresa llamada Papyre (os suena) importó de forma masiva ese modelo cambiandole el nombre y vendiendolo como si fuese su propio ereader.

Pero bueno, la cuestión es que yo tenía mi lector de ebooks, que funcionaba muy bien y que era una maravilla. En aquel momento no había nada que se le pareciese.

Mis primeros pasos fueron ir contactando con otras personas que también tenían uno de estos aparatos, escuchar sus sugerencias, pequeños trucos para mejorar el rendimiento, etc. Yo estaba encantado con mi lector de libros digital.

En aquellos primeros años era complicado encontrar ebooks para descargar, sobretodo en castellano. Había algunos blogs personales donde se compartían los libros, luego aparecieron algunos foros e incluso algún buscador de ebooks bastante más trabajado.

Desde esos primeros días con mi ebook me dí cuenta de que era una tecnología aún primitiva, pero con muchas y evidentes ventajas. Estaba seguro de que en unos años casi todo el mundo tendría uno de estos. Por aquel entonces no había ni rastro de lo que luego sería la verdadera revolución: los tablets.

Así fueron mis primeros pasos con el mundo del ebook.¡Qué buenos tiempos!